robinho real madrid

El Barcelona jugó con dos más casi todo el partido. Sus once jugadores, más el árbitro, que se inventó un penalti -convertido por Ronaldinho-, masacró al Real Madrid con faltas y tarjetas, expulsó a Roberto Carlos, y no pitó un penalti sobre Ronaldo en la segunda parte. Gracias a Casillas, a la entrega de cada uno de los jugadores que lucieron el escudo del Real Madrid que soportaron estoicamente la lamentable actuación del colegiado andaluz, Medina Cantalejo, el Real Madrid sumó un punto –gracias al gol de Ronaldo- que deja todavía en vilo la resolución del Campeonato.

RealMadrid.com

La web del Real Madrid es clara y rotunda, y no le faltan razones. Aún así, ni contra doce, pudieron con un Real Madrid que, por fin, dejó a Rául en el banquillo, símbolo de la era que debe comenzar, de la limpieza: Roberto Carlos y Gravesen deben seguirle. Como mínimo.