Schuster tenía preparada ayer una sorpresa para sus jugadores. Fue una de las sesiones más duras de los últimos meses, de más de dos horas de duración (hoy sólo realizarán un suave entrenamiento de recuperación). El alemán organizó un pequeño torneo con cuatro equipos de cinco jugadores cada uno. La semifinal se disputó al mejor de cinco victorias (había que llegar a cinco goles para conseguir una). Luego, la final se disputó a tres victorias (también de cinco goles). Y resultó vencedor el conjunto integrado por Robinho y Pepe, que estuvieron acompañados por Guti, Torres y Soldado. Tanto Robinho como Pepe han asumido la suplencia en los últimos partidos (Pepe sólo estaba disponible para el último ante el Mallorca). No han perdido la sonrisa y se están exprimiendo en cada sesión para agradar al técnico y entrar otra vez en el once. El rendimiento de ambos está siendo tan bueno que Schuster medita ocupar las bandas para el encuentro ante el Murcia con Robben y el mismo Robinho. Sneijder fue el que protagonizó la única anécdota negativa del duro entrenamiento. Se enfrentaba en la final al equipo de Robinho y Pepe cuando recibió un fuerte golpe en un costado y tuvo que retirarse.

AS.com