robinho

No hay un solo madridista que no se acostase el domingo molesto con Robinho. Cuando se plantea un órdago a tu club basado en sentirte “poco valorado”, lo mínimo es demostrar que es una petición justa y no una bravata de un inmaduro. Robinhistas y no robinhistas, al que echamos de menos en Mestalla fue a Robben. Si el holandés de la zurda atómica hubiese sido titular ahora no tendríamos que hacer cuentas sobre la victoria que hay que firmar en el Bernabéu para levantar la Supercopa. Robinho es como los ojos del Guadiana. Aparece y desaparece hasta desesperar a quienes imaginamos que en cualquier momento puede surgir Pelé, pero al final nos encontramos con un primo de Denilson…

Resulta llamativo que no hayamos visto jamás a Robinho hacer un partidazo en una plaza grande. No le recuerdo una actuación grandiosa en el Camp Nou, en el Calderón o en el Allianz Arena de Múnich. Los grandes toreros se muestran en las plazas de primera. No vale cortar dos orejas y el rabo en plazas de medio pelo y esconder la muleta y el estoque cuando todos los ojos de Europa se fijan en sus piernas de ébano. ¡Robinho, espabila ya! ¡Gánate la mejora de sueldo!

Tomás Roncero
Diario AS

Tomás Roncero, uno de los Robinhistas más activos de la prensa deportiva, se suma a las críticas al brasileño por el partido contra el Valencia.

Hay que ponerse en la piel de Robson si ha ocurrido realmente todo lo que ha dicho la prensa: que estaba muy a disgusto y poco valorado cuando estalló el tema Cristiano Ronaldo, que no le querían pagar lo que pide para al menos cobrar más que Drenthe.. y por último, se supone que hasta horas antes del partido él pensaba más en no jugar que jugar.

No sabemos qué fue verdad y que fue mentira: la única realidad es que Robinho debe mejorar. Pero ¿el y cuántos más de los que no hablan?.