ramón calderón

Robinho tiene un problema anímico que es más grave de lo que yo creía. Él me dice “Presidente, me da igual, me voy al Manchester City”. A él se le saltan las lágrimas cuando dice que se va al Manchester City. Este es un equipo que no es grande, no juega la Champions, pero el jugador ya no quería estar en España. En alguna ocasión me ha dicho incluso que había pensado en retirarse del fútbol, que no iba a regresar a España. Que se iba a Brasil y no volvería.

Al recibir la oferta del Manchester City, nos hemos puesto en contacto con Robinho. Le he notado anímicamente mal, se le saltaban las lágrimas, estaba en una situación desesperada. Desde el punto de vista humano y deportivo para el Real Madrid ya era mejor su salida. Todos los estamentos del club ya estaban de acuerdo en su marcha

Sinceramente, creo que si se hubiera quedado se le hubiera podido recuperar. Robinho es un chaval muy joven y buena persona, que está mal aconsejado. La plantilla también me había comunicado que hubieran hecho lo posible por hacer feliz al jugador, pero ha sido su decisión

Nunca hubiéramos vendido a Robinho, no era una moneda de cambio. Ofrecimos unos 70 millones de euros por Cristiano, pero el Manchester United no quería vender. El jugador quería marcharse, pero dijo que iba a aguantar un año más allí

Ramón Calderón, en la Cadena SER