El partido que tenía que disputar este fin de semana el Manchester City en casa del Portsmouth tuvo que ser suspendido debido a que el terreno de juego del estadio Fratton Park estaba absolutamente congelado.
El árbitro del partido Mike Dean, tras valorar todas las opciones, tomó esta medida “por la seguridad de los propios jugadores”, y a pesar de que el club había adquirido calentadores.. todo ha sido inútil.
Todavía no hay fecha prevista para que se recupere el partido, por lo que el equipo de Robinho sigue en la zona baja de la clasificación, y esperando refuerzos de invierno…





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