Athletic 0 - Real Madrid 1
Archivado en Copa del Rey el 04 de Enero, 2006 | 2 Comentarios »
Un detalle de pura clase dio la victoria al Madrid en San Mamés. Es lo que se espera del Madrid. Es lo que se espera de Guti y Robinho, cuya conexión fue imparable en una noche de excelente fútbol. Cada uno a su manera, los dos equipos ofrecieron su mejor versión. A la fragorosa propuesta del Athletic respondió el Madrid con firmeza y momentos magníficos, con Guti a la cabeza de casi todos. Se sucedieron las ocasiones y la fricción constante explicó el voltaje del encuentro, con noticias interesantes para los dos equipos.
El partido estuvo muy por encima de la crisis que atraviesan los dos equipos. Fue un duelo clásico, con dos estilos de fútbol opuestos y el punto emotivo que difícilmente olvidan el Athletic y el Madrid cuando se enfrentan. Más de un siglo de historia les contemplan y eso deja huella. El duelo permitió al Athletic sacudirse las angustias de la Liga, donde cada jornada es un drama. Regresaba a la Copa del Rey, su torneo más querido, sin otra exigencia que cerrar heridas y darse la satisfacción de jugar al fútbol. Hasta ahora no lo ha hecho. El Athletic vive una crisis tan profunda que su prioridad es sobrevivir. El fútbol le resulta muy secundario. Frente al Madrid tuvo la oportunidad de disputar un partido de ley, lejos de las presiones que le atenazan. Jugó a su vieja manera, pero no decepcionó. Tampoco lo hizo el Madrid. Los dos equipos incluyeron algunas novedades interesantes. En el Athletic regresó Julen Guerrero a la titularidad. Desde hace años se vive su caso entre la nostalgia de lo que significó Guerrero y la certeza de lo que es ahora. Suplente desde hace seis años, la gente de San Mamés no se acostumbra a ver al ídolo caído. La hinchada saludó su regreso con entusiasmo y Guerrero respondió con entereza. Bastante corto en el capítulo físico, sin velocidad y con algunos problemas para resolver situaciones donde la potencia es común en el fútbol de primer nivel, Guerrero ofreció algunos momentos que recordaron el futbolista que irrumpió en el Athletic. Pasó la pelota con rapidez y astucia, especialmente en una temprana jugada que Aduriz no logró concretar en el mano a mano con Diego López, el sustituto de Casillas.











