En el seleccionador de Brasil saben muy bien que no pueden dar ningún tipo de ventaja a partir de la segunda fase de los campeonatos mundiales de fútbol. Cualquier error, descuido o ausencia puede significar una derrota que los obligue a retornar a su país.
La lesión de Robinho es un tema que preocupa demasiado al plantel brasileño porque se trata de un elemento con todas las condiciones para ser titular en el equipo y no solo una alternativa para los segundos tiempos. El jugador del Real Madrid se ha ganado un lugar en el once.
Robinho sufrió un estiramiento en un muslo durante el entrenamiento del sábado y su presencia está en duda para el partido del martes ante Ghana. Todo se definirá el lunes con las pruebas a las que será sometido. Los médicos ya adelantaron que, en el peor de los casos, podría perderse el duelo con los africanos por los octavos de final.
Hay que ser sinceros, es remota la posibilidad de que el delantero esté en condiciones de jugar ante Ghana debido a la gravedad de la lesión. Lo lógico es que descanse un encuentro, pero su presencia ahora resulta trascendental para Brasil, sobre todo si Adriano no está respondiendo en la cancha como se esperaba.
Lo más probable es que Adriano sea titular y Robinho no juegue pero, si Brasil es eliminado, el hombre del Real Madrid recibirá un duro golpe al no poder despedirse del certamen de la manera que él hubiera querido, es decir, jugando a gran nivel y metiendo goles.
La esperanza de los millones de brasileños recae en Ronaldo, quien tiene que demostrar que ya está en el nivel esperado por todos. Además, hay la confianza en Adriano, un tremendo definidor que por ahora no aparece como se le conoce desde hace algunas temporadas. Seguro será así tras observar a un Brasil que parece haber despertado con la goleada sobre Japón.
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