Pablo Garces



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Hipnotizados por Robinho

robinho

Robinho no la pedía. Robinho no buscaba la pelota. No se ofrecía. Se movía contra la jugada. El partido discurría por un cauce que no era el suyo. Estaba en Sevilla, en Heliópolis, ante un graderío irritable. La gente se metía con el árbitro. Disparaba insultos. Pitaba. Pitaba a todos los que llevaban camiseta azul y, sobre todo, a Sergio Ramos y a Robinho. Al sevillano más, porque el brasileño apenas tocaba la pelota. El brasileño hizo como su compatriota, como Ronaldo. Esperó y miró. Y vio algo. Vio a Nano. Un zurdo pálido de rostro infantil que ayer sustituyó a Juanito en el centro de la defensa. Fue la epifanía. La revelación. Robinho había encontrado a su hombre.

Robinho casi no entró en juego en la primera parte, salvo para regatear un par de veces a Rivera y Varela. Daba la impresión de que el chaval, que tiene 19 años, había entrado al campo, como dice la megafonía del estadio de Heliópolis, “la pradera verdiblanca”, para emprender una larga retirada. Pero no. Esas impresiones eran un espejismo. El chico de Río había viajado a Sevilla para tirar un misil. Lo supo la multitud cuando Raúl recibió la pelota de espaldas a la portería, fuera del área, se giró y se la dio a su compañero cortita y al pie. Robinho estaba de frente al arco, pisando la medialuna. Levantó la mirada, apuntó sin crisparse y emboquilló la pelota junto al palo izquierdo de Doblas. Con un gesto suave y flexible que no encontró respuesta. Su hombre, Nano, estaba erguido ante él, dulce y tierno, atento a las botas de Nike, concentrado en el acordonado, o en el forro de cuero color plata-astronáutico, o algo así. Montado en una nube. Hipnotizado.

El gol de Robinho sacó al Madrid de una situación crítica y proporcionó tiempo a su entrenador y amigo Vanderlei Luxemburgo (como en la noche de la victoria contra el Athletic). Se abrazó a Diogo, a Sergio Ramos, a todos. Y levantó las manos señalando al cielo.

Diego Torres
El País

Robinho, el ángel del Real Madrid

Robinho es el ángel del Real Madrid. Es pícaro, atrevido. Y le da una luz de niño a un plantel formado por grandes. Tuvo un debut en Cádiz que nos impresionó a todos, a mí también. Y creo que me seguirá impresionando. Pero creo que ahora le ocurre como cuando se viene desde Argentina, que necesitas unas horas para adaptarte al cambio de horario. Él aún tiene que acostumbrarse al fútbol europeo. En este sentido, creo que el técnico no le ha respaldado demasiado. A él debería ponerle en el once, para que se acostumbre a esta Liga. Pero Luxa ha preferido apostar por las otras estrellas y le ha dejado en el banco.

Creo que hay que encontrarle un sitio en el equipo. Es un niño que haría muchísimo daño si jugara por las bandas, tanto por la izquierda como por la derecha. Debería hacer el papel de un falso Figo, ahí se adaptaría bien. Si es inteligente, Robinho se disfrazaría de Figo y nos deslumbraría con sus gambeteos. Ronaldo sería su socio ideal, estoy convencido de ello. Ahora Robinho está en el banco para aprender de sus mayores y la baja de Ronaldo le dará un hueco en el once. Es una pena que no les podamos ver juntos en el mismo equipo. Pero al menos, hoy podremos disfrutar del ángel del Madrid.

Hugo Gatti
Diario AS

Palabra de Segurola

robinho ya volvera, por segurola

Ha surgido un amago de debate con Robinho que, en realidad, es un síntoma de los tiempos que corren. Hace un mes era el nuevo mesías del Madrid; ahora se cuestiona su categoría. Hay teorías para todo. Desde que se ha dejado influir por los coroneles del vestuario, hasta los drásticos que le consideran un paquete en bicicleta. Todo porque no ha jugado bien dos partidos. El chico juega en Brasil siete partidos sin apenas prepararse, asiste a la tensa negociación de su traspaso, baja del avión en Barajas, arma el taco frente al Cádiz, el Celta y el Lyon, regresa a Brasil para jugar dos partidos con la selección, vuelve a España y le da por jugar mal dos partidos. Naturalmente, se declara el apocalipsis. Pero lo único evidente es que el protagonista es un muchacho de 21 años, consumido por la excitación de su fichaje, las consecuencias de sus tres primeros partidos y un calendario que devora a cualquiera. Lo normal es pagarlo y entrar en un periodo valle. Ya volverá.

¿Qué le dirías a Robinho, y qué le dirías a cualquier oportunista que dice ahora que Robinho no es bueno para el Real Madrid?. Es tiempo de apoyar al crack.

¡Ya está bien de atracos!

A las nueve y media de la noche, el madridismo de base (pegados al PPV en el bareto del barrio) y el de la planta noble del Bernabéu (Florentino, Redondo, Ferreras, J.A. Sánchez…) disfrutaban con el descomunal atasco del Barça (0-2), festejaban los goles de los hermanos Milito y ya se veían hoy con cuatro puntos de ventaja sobre el campeón. Un amigo telefoneó al presidente en medio de la fiesta: “Floren, no olvides que Pino Zamorano metió al Betis en el partido con un penalti inventado”. Dicho y hecho. Megía Dávila, madrileño pero no madridista, se burló del Reglamento y aupó al equipo del Régimen.

Los móviles echaron humo. A Florentino Pérez le llegaron de todos los colores, pero hubo uno que resumía lo ocurrido en el Camp Nou: “¡Ya está bien de atracos!”. El presidente no hará nada. Prometió tras la no impugnación de Montjuïc que respetaría a los árbitros. Pero el madridismo no se callará y hoy alzará su voz en el Santiago Bernabéu. El tridente Villar-Sánchez Arminio-Gaspart está desatado. La Liga está manipulada. ¡Basta ya!

Tomás Guash
Diario AS

La propia plantilla, en el club, entre los ex jugadores y hasta entre ex entrenadores se apuesta por Robinho. Los ex madridistas piensan que los problemas de adaptación tenían que llegar al tratarse de un jugador joven y que acaba de aterrizar en España, pero la opinión generalizada es que su calidad acabará imponiéndose.

Los futbolistas que conocen bien el Real Madrid hablan de la presión que siempre implica jugar en el Santiago Bernabéu y en el equipo blanco. Para casi todos es cuestión de tiempo y falta que Robinho se aclimate a su nueva casa, que el jugador se adapte a su nuevo equipo y que éste sepa sacar lo mejor de este futbolista.

Entre la plantilla no se duda de que Robinho es un gran refuerzo y sus compañeros, sobre todo los brasileños, están haciendo todo lo posible para arropar a la joven estrella. En el club, por otra parte, tampoco existe preocupación ya que tan sólo se llevan cinco jornadas de Liga y el jugador ya ha dado muestras de lo que puede llegar a ser en el Madrid.

En la inauguración de la Ciudad del Real Madrid, el madridismo se pronunció sobre Robinho y su posible bajón. Hasta seis ex jugadores y tres ex entrenadores opinaron para Marca sobre el delantero brasileño y su adaptación al Real Madrid. Entre los más optimistas, Sanchís, que cree que el brasileño ni siquiera va a acusar el haber llegado a un club como el Madrid. “No viene de un juvenil, así que la presión no es nueva para él”. “Qué no desespere y que la afición tenga paciencia con él”, comenta Santillana. Gallego recuerda que “esto es el Madrid, el estadio impone, pero seguro que poco a poco irá mejorando”. “Triunfará si tiene cabeza”, dice Vujadin Boskov.

El día que estén Zizou y Baptista

Luxemburgo da una vuelta al dibujo, lo que es una impactante noticia después de hacerse fuerte estas semanas pasadas utilizando el cuadrado mágico, dando a entender que jamás cambiaría. Lo que no sabemos ni sabremos es si lo hace por propia voluntad o aconsejado desde el vestuario, de forma especial por sus hombres de confianza. Entiéndanme, después de ronda de consultas con el sector brasileño de la plantilla. Lo cierto es que el giro hacia el imperio de la razón táctica es oportuno, pues hasta el neófito observaba que esta Galaxia madridista estaba perdida en el ciberespacio con aquello del 4-2-2-2 de ángulos mágicos. Luxa cede en el día ‘D’ y lo hace de tal manera que hasta quiere que Robinho y Beckham busquen banda. Osea, como extremos.

En el ‘nuevo’ Madrid hay algunos puntos claves y alguna pregunta de futuro inmediato. Sobre lo primero, concluye Luxa en que Pablo García es el cerebro del equipo. Y que Gravesen tiene sitio en el doble pivote. También que Raúl es el enganche basculando hacia el ataque con Ronaldo. Todo parece razonable en un día sin Zidane y Baptista. Y aquí surge la pregunta del millón. ¿Qué ocurrirá cuando el francés y la Bestia estén en condiciones de jugar? Todavía no se ha encontrado el entrenador, por unas u otras razones, ante este compromiso. Cualquiera apostaría por la salida de Gravesen del once titular y de otro hombre que está señalado con el dedo desde hace tiempo, Raúl González. Pero esa será otra historia si hoy Luxemburgo supera este primer órdago.

Pablo San Martín
Diario AS

Pues sí, se han puesto nerviosos

Los fichajes de Julio Baptista (La Bestia lucirá el 8 de Míchel) y de Robinho han provocado un indisimulado nerviosismo al otro lado del puente aéreo (Barcelona). Señal inequívoca del acierto de este impactante golpe de mano, que para el madridista ha supuesto un alivio similar al que los miopes de vista experimentamos tras hacernos la famosa operación de los ojos. Eso de levantarte por la mañana y ver todo nítido, no tiene precio. Al madridismo se le ha hecho de día en sólo 24 horas porque sabe que el Santiago Bernabéu se va a convertir en un Sambódromo… Hasta Florentino Pérez está sorprendido con el subidón de su pueblo. Claro, es que lo de Samuel y Woodgate del año pasado fue muy heavy. ¡Arrepentidos los quiere Dios!

Por eso, ver la portada de mis apreciados colegas de El Mundo Deportivo me permitió entender que esto ha cambiado. Poco menos que exigen a Laporta que se suba los pantalones y contrate a Henry “porque tras los fichajes de Robinho y Baptista por el Madrid, el Barça debería contraatacar…”. Y eso que son los campeones. Se han asustado. Fíjense. Unos fichan a dos jugadores ‘gratis total’ (Van Bommel y Ezquerro) y otros a dos diamantes de la canarinha que multiplicarán por diez su cotización tras el Mundial de Alemania. El entorno del Barça hace bien en preocuparse. El Madrid ha fichado talento y juventud. Mezcla explosiva. Sin embargo, desde que se fue Rossell ellos están nerviosos, no logran renovar a Ronaldinho y Laporta la lía en los aeropuertos. Queda escrito. Cambio de ciclo habemus.

Vía | AS - Tomas Roncero


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