Pablo Garces



robinho El Manchester City vence 2-1 al Chelsea

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El Manchester City de Mark Hughes consiguió a base de una estrategia y planteamiento, vencer por 2-1 al todopoderoso Chelsea con goles de Adebayor y Tévez.


robinho Robinho, al Chelsea en verano

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Eso dice The Sun. Las malas relaciones de los dueños del Manchester City y del cuerpo técnico con Robinho, supondría que su venta al Chelsea. No es la primera vez que se escucha algo así, de hecho esta semana se rumoreó el trueque por Ribery.

A pesar de que Robinho eligió a los citizens como club donde desarrollar su carrera y conseguir grandes éxitos, si van a comenzar como el Real Madrid con los rumores de ventas y treques… más vale que lo dejen marchar a un club donde verdaderamente lo quieran… como el Chelsea, que peleó todo el verano pasado por conseguir su fichaje…

robinho Jornada 29: Chelsea 1 – Manchester City 0

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Michael Essien hizo el gol de la victoria para el Chelsea contra el Manchester City de Robinho. Guus Hiddink desde que se ha hecho cargo de los blues ha provocado que estén imparables, y nada han podido hacer los citizens.

Robinho tuvo un partido un tanto gris, como el resto del equipo, que vuelve a situarse a seis puntos del descenso y hay que tener cuidado…

robinho Inglaterra ya conoce la otra cara de Robinho

robinhoRobinho enamora a primera vista. Es lo que tienen los brasileños, esa cualidad exclusiva que les permite transmitir como nadie la alegría del fútbol. Un par de intervenciones suyas bastan para comprender que sobre el césped, da igual el país, antes que la capacidad de sufrir, lo importante es ser feliz. Y eso, una estrella del aquel país sólo lo consigue con los pies, ya sea pisando un balón o una pista de baile -valga la excepción de Kaká como excepción que confirma la regla-.

Robinho no es muy distinto de Romario, Adriano, Ronaldinho o Ronaldo, su mentor en el Real Madrid, todos herederos de Garrincha, el ejemplo más extremo de un talento desaprovechado, de primero la vida, el fútbol después. Ninguno ha demostrado una afición por el alcohol como el diminuto Mané, caso que si encuentra comparaciones en el Reino Unido con George Best o, más recientemente, Paul Gascoigne.

Lo de Robinho y muchos de sus compatriotas no es un problema de adicción a la bebida sino de una actitud indolente en el entrenamiento diario, de una desconexión total de los partidos cuando no se sienten cómodos y una falta de compromiso cuando las cosas se tuercen.

Todo eso lo han detectado ya su entrenador y algunos de sus compañeros en el Manchester City, el equipo al que llegó procedente del Real Madrid tras protagonizar el traspaso más caro en la historia del fútbol inglés. Mark Hughes, jugador de raza en el Manchester United, el Barcelona y el Bayern, entre otros, dirige hoy al equipo presidido por el multimillonario Khaldoon Al Mubarak. Ya ha mostrado su descontento con su estrella. Los responsables de Abu Dhabi, informa ‘The Guardian’, han decidido darle un ultimátum hasta el final de temporada. O muestra una mayor dosis de profesionalidad, o el club le buscará una salida. Y la preferida sería el Chelsea, al que ofrecería además una cantidad indeterminada de dinero por cumplir el viejo sueño de traer a John Terry.

Robinho sigue contando con el apoyo masivo de la grada, pero sabe que los dólares árabes son capaces de hacer olvidar de un plumazo a su primer gran ‘crack’ con un cheque listo de 225 millones de euros que apunta a David Villa, Thierry Henry y Frank Ribery, entre otros. Nadie duda que, como afirman desde el City, podrían duplicar la ficha de Terry, el jugador mejor pagado de Inglaterra y el capitán que, según Hughes, aportaría el orden y mando necesario en un equipo dependiente en exceso de la inspiración de su jugador mediático.

A pesar del descontento general, Robinho sigue siendo el jugador más productivo de su equipo con 12 goles en 27 encuentros. Insuficiente, más aún en la Premier, para gozar de privilegios. Su escapada a Brasil para celebrar su 25 cumpleaños cuando el equipo se encontraba concentrado en Tenerife supuso el primer roce con su actual club, del que tampoco ha aceptado el código de conducta en la vestimenta y al que mantiene en vilo desde que el pasado enero lo detuvieran por su supuesta participación en una agresión sexual durante una noche loca en Leeds.

Uno de sus compañeros le acusa, además, de un “ausencia total de esfuerzo” y muchos otros califican como arrogante su comportamiento en las reuniones de la plantilla. En una de las últimas citas, solicitó a todos que corrieran más y así él poder marcar más goles.

El Mundo